Hoy he asistido en el BEC de Barakaldo a la inauguración de la bienal de Máquina Herramienta: son empresas que nutren de maquinaria innovadora a otras empresas para hacerlas más modernas y competitivas. Euskadi es hoy un país puntero en ese sector: el 80% de la Máquina Herramienta española es vasca, y resulta que estamos por delante de países como Reino Unido o Austria.
Para la Máquina Herramienta, la I+D+I (investigación y desarrollo) es clave: sin innovación no hay máquinas modernas. Sin máquinas modernas, no hay industria potente. Pues bien; el presidente de la asociación española de MH, Iñaki Torrecilla, ha echado en cara, en vivo y en directo, al ministro de Industria Jose Manuel Soria que, salvo Euskadi, la industria en el estado español está retrocediendo. Si Estados Unidos y Reino Unido están viviendo una nueva era industrial, España está retrocediendo; y le pide al ministro que no recorten ni en esa materia ni en I+D+I, clave para su supervivencia.
El ministro de Industria Jose Manuel Soria ha reconocido que hay menos dinero este año, pero que ahora mismo la prioridad es contener el gasto. Soria ha resumido muy bien la política del gobierno español: primero el déficit, luego la inversión. Todo bajo la premisa siguiente: gasta menos, debe menos, crece después. Una especie de ‘cojamos carrerilla’ para dar después un gran salto.
El asunto es que de tanta carrerilla que estamos cogiendo, corremos el riesgo de llegar al punto de penalti exhaustos, de tal forma que nos salga un ‘chut’ de ésos que nos salían cuando de pequeños alargábamos inútilmente la carrera pensando en soltar un pepinazo que, salvo chiripa divina, se quedaba en un lamentable y flojo disparo a puerta.
Con Mariano seguimos cogiendo carrerilla: menos gasto,... hay que reducir deuda, etc..., consecuencias: menos inversión pública, más paro y más crisis. Vuelta a la recesión.
Dos modelos. Ya sabemos lo que nos propone el PP para las próximas elecciones vascas. Ciudadanos: a las urnas.
Como ciudadano cansado de promesas de campañas electorales, no se si el cuerpo me pide urnas o simplemente ignorarlas. He dejado de creer que exista opción política capaz de ofrecer soluciones reales frente a esta situación. El ciudadano europeo rota de izquierda a derecha y de derecha a izquierda buscando la clave para salir de la crisis, y me temo, o mi sensación al menos es esa, que lo hace dando su voto a quien más promete pero a quien no sabe si va a poder cumplir. ¿Cuál es la fórmula? ¿Hacia dónde debemos inclinar la urna? ¿Es la política la solución? Tan sólo se que el esfuerzo al final del día lo hace el ciudadano de a pie, que busca desesperadamente como aferrarse a unos euros con el que dar de comer a su familia, convirtiéndose en muchos casos en auténticos ejercicios de ingeniería matemática. Un saludo.
ResponderEliminarOpino bastante similar al comentario anterior y creo que si Marx levantara la cabeza cambiaría su lema por el de "La política es el opio del pueblo". Puede que sea hartazgo y desesperación, pero unos nos han metido donde estamos y los otros no nos saben sacar.
ResponderEliminarMi opinión es que efectivamente como afirma Pedro esta situación sólo cambiará con el crecimiento y el crecimiento sólo lo puede activar en mi opinión la iniciativa privada, el Gobierno puede ser un parche en una crisis pasajera, con subvenciones, empleo público y demás, pero llega un momento que no da más de sí.
Esta situación requiere en mi opinión dos cosas:
Primero un cambio de mentalidad de la gente, se suele decir que en EEUU la gente prefiere crearse su puesto de trabajo en lugar de buscarlo, posiblemente haya algo de mito, pero desde luego lo que es cierto, es que aquí la gente no esta por la labor, prefiere trabajar por cuenta ajena y si es posible ser funcionario.
Al final son las pequeñas y medianas empresas las que generan más del 90% de los puestos de trabajo que es al final lo que mueve el consumo y por extensión la economía.
Segundo: No le pediría al gobierno, esté quien esté, ni el que vaya a estar, que arregle la situación, son ellos los mayores hipotecados por los Bancos como para tener autonomía para hacer algo, no hablemos ya de Europa. Sólo pediría que por favor no entorpezcan la labor de los que generan puestos de trabajo especialmente en la pequeña empresa y tal vez, en un exceso de optimismo y generosidad desmedido, que lo facilite y promueva.
Tanto Anónimo como Mikel tienen razón. El primero por la poca confianza que le generan las elecciones y los políticos...pero es que no se me ocurre otra forma más clara de 'despedir al patrón'. Y en cuanto a Mikel, es cierto que el gobierno no puede sustituir eternamente la inversión privada, ...pero sí puede hacerlo hasta que las empresas cojan el relevo. Y no hablo ya de más inversiones, como de menos recortes: sólo suprimiendo los recortes en Educación o Sanidad, mantendría un montón de empleos (maestros y personal sanitario) tan cualificados y necesarios. Evidentemente, te endeudarás más...pero la alternativa es una política de recortes. No hay un solo ejemplo de un país que aplicando tamaña reducción de gasto haya salido de una crisis. Un abrazo a ambos.
ResponderEliminarBuenas, estoy contigo Pedro, pero aunque entiendo que la Sanidad y Educación son valores insustituibles que representan la primera la dignidad humana y la segunda el futuro, también se puede realizar la reflexión del por qué sólo con estas dos? El sector de la contrucción podría alegar que son también muy necesarias viviendas de protección oficial y por tanto de su construcción, o que las infraestructuras de comunicaciones, viales, aéreas o ferroviarias son esenciales en un país que quiera aspirar a ser puntero. Lo mismo podríamos hablar del sector TI, o en el caso de España el sector de la Hostelería y agricultura que durante tantos años ha sido motor de la economía. Una vez llegados a este punto podrían sumarse el sector de industria y en particular el de automoción para decir "Qué hay de lo mío?"
ResponderEliminarNo sé si me explico bien, la sanidad y educacion son pilares de nuestra sociedad del bienestar y hay que preservarlos, que duda cabe, pero no puedo dejar de empatizar con un parado de otro sector que se sienta discriminado frente a los dos primeros, lo que nos lleva a la pregunta de si es sostenible este modelo de que papa estado sea el salvavidas de la economía cuando vienen mal dadas, yo realmente no lo sé, posiblemente si el dinero empleado en sanear los bancos se hubiese utilizado en medidas que fomentasen el crecimiento, posiblemente sí, o igual tampoco, llegados a este punto es irrelevante, la pregunta ahora es, tal como están las cuentas, podemos seguir endeudándonos para favorecer el crecimiento? Qué consecuencias nos acarrearía el seguir endeudandonos? Estamos dispuestos a asumir esas consecuencias? Y sobre todo estas dos que me parecen cruciales, en esta coyuntura global, incuso si aplicasemos las medidas óptimas que favorezcan el crecimiento, cuánto somos capaces de crecer (teniendo en cuenta que la empresa española no destaca por su productividad ni competitividad) de forma sostenida? Estaría ese crecimiento por encima del endeudamiento acumulado anual?
La verdad es que no tengo respuesta para estas preguntas, pero también es cierto que los recortes son las medidas para sanear las cuentas de los que no tienen ideas, es lo fácil, sobre lo que tienes control directo, fomentar el crecimiento es más sutil, más complicado y hay que pensar más y eso de pensar ... Uff!! y más con este calor :-D
Un saludo a todos.
Hola Mikel; de acuerdo contigo en mucho de lo que dices. Incluso con que se generan desagravios por subvencionar una actividad o no otra. De acuerdo, no lo hagamos. Simplemente con que no se recorte tanto en inversiones públicas, mantienes empleo y sueldos para consumir. No hay que olvidar que 'mi gasto es tu ingreso'. Si yo (empresa, particular o gobierno) no gasto, tú (empresa) no ingresas. Y en un momento en el que ni las empresas ni los particulares gastan, por lo menos que lo haga el gobierno. Es verdad, que sin excesos...pero manteniendo el hilo vital de la economía, que si no, llegará a donde nos encontramos ahora: a la recesión técnica. Un déficit del 6 u el 8% sobre PIB (Europa prohibe que se pase del 3%)que genere actividad en tiempos de crisis, no tiene porqué ser inaguantable...eso sí, siempre que la inversión pública favorezca empleo y sectores competitivos. Una vez que se recupere la actividad, llegará el momento de pagar lo que se debe...me temo que me estoy volviendo cada vez más keynesiano...Un abrazo
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