miércoles, 11 de julio de 2012

El modelo de Rajoy

Dos son los dos grandes modelos  para salir de la crisis que están ahora mismo sobre la mesa:
1) El primero, al que se adhieren de forma entusiasta Rajoy y buena parte de la política europea, pasa por el lema ‘ahorra hoy para crecer mañana’. Es decir, lo que recorto hoy y lo que me ahorro me servirá mañana para impulsar políticas concretas de crecimiento, que ahora mismo se ven relegadas porque el pago de la deuda se lleva todos los recursos. Primero solucionemos eso, y después crezcamos.
2) Frente al ‘recorta hoy, crece mañana’ se sitúa el modelo keynesiano, defendido y por un grupo de notables, entre los que están premios nobel  de Economía como Paul Krugman y Joseph Stiglitz, y que se resume en:  ‘gasta hoy, crece hoy, paga mañana. Todo esto bajo el supuesto universal de funcionamiento de la economía: tu gasto es mi ingreso.
El hecho de que tú compres una lavadora hace que la empresa ingrese, y después, vía impuestos, el estado. De tal forma que si en crisis como la actual no gasta el consumidor, tampoco las empresas, ni el estado, ¿quién genera ingresos?.
De ahí la importancia de que, en época de crisis precisamente, sea el estado el que asuma el gasto que los demás no acometen. Evidentemente, eso generará más deuda y déficit, pero no importa, porque con la recuperación de la actividad se generarán los ingresos suficientes para pagar lo que debes.
¿Cuál de los dos modelos es el mejor?.


Como ciudadano yo ya he elegido. Como periodista no me corresponde más que constatar que, después de 3 años de duros recortes del gasto público, España vuelve a estar sumida en una profunda recesión. Y, ahora, nos prometen que recortando más saldremos de ésta. Ustedes mismos.

5 comentarios:

  1. Como ya comenté en el Post sobre si el Gato estaba vivo o estaba muerto, esto es como decidir si calentamos una habitación mientras tapamos el agujero que hay en la pared y por el que se escapa el calor, o bien primero optamos por arreglar el agujero y después encender la calefacción para calentar la habitación.

    La cuestión es saber a qué ritmo podemos crecer y si ese crecimiento es superior al endeudamiento que genera, si es así saldremos de la crisis de una manera más suave, de no ser así lo único que conseguiremos será seguir endeudándonos más y más y hacer que la situación sea cada vez más dificil de superar.

    La política de recortes que está llevando a cabo el Gobierno me parecería adecuada sólo si la situación fuese de una crisis leve, es decir: Una situación de ligero endeudamiento pero con riesgo de convertirse en endémico y que antes de que vaya a más el Gobierno ponga freno y establezca unas directrices de buenas prácticas para que no se llegue a esa situación, es el caso de Alemania de hace unos años.

    En el caso de España por el contrario, la situación de endeudamiento es tal que el único camino es hacia adelante, es decir, con políticas activas que favorezcan el crecimiento. Por una razón muy simple, porque los recortes van a hacer que tus ingresos y los de la ciudadanía decaigan y aunque bajen los gastos, el nivel de endeudamiento es tal que ni Gobierno ni familias van a poder hacer frente a sus deudas, quedando una economía colapsada. Con el agravante de que una vez que la economía colapsa no hay forma de cambiar de política, el crecimiento ya es imposible con una economía congelada y maniatada por su deuda.

    Pongamos un simil Automovilístico, dos coches, uno se llama España y el otro Alemania, la misma carretera, Alemania es más prudente y decide aminorar la marcha ante el peligro de curvas. España ignora las señales y decide ir a toda pastilla. Llegan las curvas, Alemania se da un sustito pero como iba a una velocidad moderada las coge sin problemas. España que iba a toda pastilla, en medio de la curva tiene dos alternativas, pisar el freno a fondo o acelerar levemente (y rezar) para que esa mayor tracción de suficiente agarre como para mantenerse en la carretera. Bien, pues España ha decidido pisar el freno a fondo, y todos sabemos qué ocurre cuando pisas el freno a fondo en medio de una curva ... te vas por el barranco para abajo salvo que te pare el quitamiedos (Léase rescate)

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  2. Buenas,
    Estos análisis están bien, pero el problema de fondo es otro.
    Esta ha sido una crisis financiera, y las entidades financieras son las culpables de la situación. No lo olvidemos. Parece que las "curvas" vienen de la nada, pero no es así.
    Las medidas del actual (y el anterior) gobierno están dirigidas a reducir el déficit a costa del estado de bienestar, es decir a cubrir con gasto público los desmanes de empresas privadas.
    Tras los últimos recortes ya se ha visto quiénes son los culpables para el gobierno: "funcionari@s". Esto es una gran mentira que de repetirla al final nos la estamos creyendo.
    Si la función del estado se va a convertir en una máquina que saque dinero de los ciudadadonos y ciudadanas para dársela a los bancos... apaga y vámonos.

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  3. Estoy parcialmente de acuerdo con lo que comentas Izaro, no obstante las entidades financieras no son las únicas culpables de la crisis económica. El origen de la crisis viene de la deuda apalancada esa a la que hemos contribuido tanto entidades financieras como Gobierno y particulares, de hecho estos últimos somos el mayor lastre.

    No voy a entrar si los bancos son responsables o no del endeudamiento privado (yo creo que parcialmente, que a nadie le ponen una pistola en la cabeza para que se endeude), lo que si está claro es que los bancos tienen una responsabilidad supina en su propio endeudamiento. Entre otras cosas porque cuando un banco se endeuda no se endeuda con su dinero si no con el de sus clientes. Que al final es como si yo me voy al casino con la tarjeta de crédito de otra persona y si gano para mí y si pierdo que pague otro. Para hacer eso no hace falta ser listo ni inteligente, basta con ser un jeta.

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  4. Mikel, muy buenos los dos ejemplos que has puesto.

    A mí me gustó mucho el que pusiste en el post sobre si el gato está vivo o muerto, y me queda claro que a Rajoy (aunque él se adhiere de forma entusiasta a este modelo, tampoco hay que olvidar que le viene impuesto de fuera) ha optado por tapar primero el agujero sin poner la calefacción, es decir, por destinar todos los recursos a tapar el agujero. Con este modelo y como la habitación se enfría muy deprisa porque el agujero es muy grande, me temo que moriremos de frío antes de conseguir taparlo por completo.

    Ciertamente, el otro modelo, poner la calefacción mientras se tapa el agujero, será caro (se tiene que poner alta ya que gran parte del calor se escapa) y el agujero se taponará más lentamente (hay recursos que se destinarán a la calefacción), y puede ser fatal (sino consigues ir tapando el agujero lo suficientemente rápido como para calentar la habitación a mayor ritmo que el calor se escapa por el agujero, ya que tu combustible se terminará muy ponto y tus vecinos no querrán prestártelo y lo tendrás que comprar a un precio muy alto). En este último caso y como comentas en el post al que he hecho referencia: ¡Jaque Mate!.

    Pero aún así, me parece que el segundo modelo es mejor, es decir, se trata de elegir entre una muerte segura (todos los recursos sólo a tapar el agujero - sólo recortes -) y tener una posibilidad de salir de ésta utilizando sabiamente los recursos de los que disponemos (destinar algunos a la calefacción, aunque eso demore algo el ir tapando el agujero - invertir algo también en el crecimiento y, además, en reformar la casa para que no le salgan agujeros tan fácilmente).

    Yo de momento sólo veo recortes, parece ser que no tienen ninguna medida prevista para crecer y ni siquiera para cambiar un modelo productivo que nos lleva inexorablemente a la ruina.

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  5. El problema está en que recortar es fácil y para crecer hay que ser imaginativo y pensar ... está visto que eso de pensar lo llevamos muy mal, sobre todo nuestros dirigente.

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