Cuentan que cuando Felipe II de España se enteró de que François Viète (en la imagen que ilustra este post, Fuente: wikipedia), abogado, matemático, consejero y criptoanalista al servicio de Enrique III de Francia y después de Enrique IV de Francia , había roto varias de sus cifras lo denunció ante el papa acusando a los franceses de utilizar magia negra y brujería para lograr descifrar sus cartas, ya que consideraba que sus cifras eran indescifrable y no podían haber sido rotas sin emplear estos medios. Además, se cuenta que el papa, consciente de que sus propios criptoanalistas habían roto ya anteriormente cifras españolas, lo que le permitía estar lendo sus cartas cifradas, no hizo nada al respecto, y que su queja a éste sólo sirvió para que Felipe II hiciera el ridículo y obtuvieran el escarnio de todos los que se enteraron. Esta historia parece provenir del historiador francés Jacques Auguste de Thou (en la imagen. Fuente: wikipedia), amigo...