En octubre de 1601 se llevó a cabo una renovación de la cifras utilizadas por los jesuitas, estableciéndose una cifra polialfabética con una clave diferente para cada Provincia de la Orden (así, por ejemplo, la clave para Perú era: 'CUMBRE'). Esta sencilla cifra consitía en una tabla de seis filas en cada una de las cuales se disponía un alfabeto (sin las letras: 'J', 'K', 'Ñ', 'V', 'W', 'X' e 'Y'). En cada fila el alfabeto comenzaba con la letra de la clave en la posición que indicaba el número de la fila. Es decir: el alfabeto de la primera fila empezaba por la primera letra de la clave, el de la segunda por el segundo, y así sucesivamente. Las columnas estaban etiquetadas con números que iban desde el 41 hasta el 62 (sin el 50 y el 60). En el caso de la Provincia de Perú: Para cifrar se comenzaba buscando la primera letra del texto en claro en la primera fila de la tabla y se incluía en el criptograma el número corr...