jueves, 16 de febrero de 2012

Open Source para una economía de guerra


En los tiempos que corren quién más, quién menos, está recortando gastos en sus departamentos de TI. Los proyectos que estaban en cartera que no han empezado y no son imprescindibles se descartan, muchos que tenían un cierto grado de implantación pero que todavía no están en producción y no se entienden como imprescindibles, corren la misma suerte.
En definitiva, a día de hoy los proyectos que sobreviven son aquellos que están directamente relacionados con la actividad de negocio, bien porque ya están en producción y son esenciales o bien nuevos proyectos sobre los cuales se ha estimado un ROI poco menos que inmediato. La inversión en TI que se acomete es para hoy, no para el día de mañana, entre otras cosas, porque la incertidumbre económica es tal, que nadie está seguro si habrá mañana para muchas empresas.

La competitividad de las empresas se basa en la capacidad de lograr un determinado beneficio con una misma inversión, frente al resto de las empresas del sector, esto es lo que hace que unas empresas vayan un paso por delante de otras. Es decir, la competitividad no se define tanto por la cantidad de recursos invertidos, si no por el grado de acierto de la inversión realizada, teniendo en cuenta que la inversión en TI es un tanto por ciento en constante crecimiento para cualquier empresa, es evidente que se hace necesario un estudio más amplio de las soluciones a incorporar a nuestras infraestructuras del que habitualmente estamos acostumbrados.

De lo dicho anteriormente se desprende que en los días que corren no sobran recursos económicos para emplear en nuevos Proyectos y menos en tecnologías desconocidas basadas en Open Source. Pero posiblemente existan infraestructuras consolidadas dentro de nuestras organizaciones cuya migración a Open Source no sólo sea ventajosa económicamente, si no además posiblemente resulte técnicamente viable y de poco impacto en el resto de la organización.

Frecuentemente suelo escuchar dentro de las organizaciones, diferentes reticencias a la hora de acometer un despliegue de Software Libre en las empresas que paso a resumir.

"Migrar todo a Open Source me resultaría carísimo, no tengo ni personal ni recursos económicos para hacerlo y además no tengo alternativas dentro del Open Source que cubran todas mis necesidades".

A lo que suelo responder, ¿Migrar todas tus infraestructuras a otro entorno distinto que no sea Open Source, no tendría ningún efecto sobre el negocio?. Evidentemente, no. Luego el hecho de que el entorno sea Open Source o no lo sea es irrelevante, lo que importa realmente es que, cualquier cambio en la infraestructura ha de hacerse de forma gradual y controlada. Hay que dejar de pensar en el todo o nada y pensar más en cómo cubrir una necesidad con las alternativas que el mercado me ofrece teniendo en cuenta las ventajas que el Open Source ofrece.

"No existe software de grado empresarial en el entorno Open Source".

Sí que lo hay y mucho, tanto es así, que hay muchas soluciones que se han convertido en estándares de facto, debido a su calidad y alta difusión. Esto por sí mismo no quiere decir nada porque por buena que sea una solución sea Open Source o no, no tiene por qué adaptarse a nuestras necesidades.

"El Open Source aunque es gratuíto lleva implícitos unos mayores costes de despliegue y mantenimiento, porque mi personal no está cualificado para hacerlo".

Bien, para empezar, el Open Source no necesariamente tiene que ser gratuito y segundo si tu personal no está cualificado para hacer el despliegue y mantenimiento, tal vez la reflexión que tengas que hacer no sea tanto la de que la implantación de soluciones Open Source te genere un sobrecoste por la no cualificación de tus profesionales de TI, si no más bien el sobrecoste que anualmente te generan tus profesionales de TI por no estar familiarizados con el Open Source y no poder optar a soluciones que pudieran ser totalmente válidas y que el mercado Open Source te ofrece.

"Mis aplicaciones de negocio son sagradas, son las que me dan de comer, no puedo fiar su mantenimiento a la comunidad Open Source".

La mayoría (por no decir todas) de las aplicaciones de grado empresarial que existen dentro del mundo Open Source tienen la suficiente entidad como para tener sus propios equipos de soporte, que se ofrecen con sus respectivos contratos de mantenimiento. Por otro lado, el simple hecho de la utilización de la herramienta no te ata a un contrato de soporte como lo suele hacer la mayoría del software comercial, contratos que muchas veces son totalmente abusivos.

"El hecho de que una aplicación sea Open Source a mí no me representa ninguna ventaja, no tengo mi propio equipo de programadores que la puedan adecuar a mis necesidades y además no suelo tener la necesidad de modificar las aplicaciones, me vale con lo que me da el fabricante".

Tal vez no, pero el hecho de que una aplicación sea adaptable, te abre la posibilidad de optar a un mercado de empresas de programadores, que se dedican a esa tarea. Es posible que, una vez definidos los requisitos de una aplicación, resulte más ventajosa económicamente una solución Open Source con un desarrollo adicional frente a otra aplicación comercial que cubra tus necesidades pero de la que no necesites el 80% de su potencial, es decir, te permite escoger las soluciones más a medida. Otra ventaja es que cualquier problema o funcionalidad que necesites cubrir se podrá realizar en tiempo y a medida, sin tener que esperar a la siguiente release (y rezar porque la hayan cubierto) del producto en particular.

Un ejemplo de esto último son los ERP, no hay ningún ERP que se adecue perfectamente a las necesidades de una empresa y finalmente suele ser la empresa la que se tiene que adaptar al ERP, con desarrollos y ajustes en el sistema ERP específicos para cada organización. Una solución Open Source puede ser una buena solución en estos casos que implican un desarrollo o modificación contínuo.

"¿Pero qué puedo encontrar dentro del mundo Open Source más allá de unas cuantas soluciones específicas?".

A día de hoy, de todo. Desde Sistemas de Escritorio completos, hasta Sistemas de Gestión Empresarial, pasando por soluciones de Virtualización (Consolidación de Servidores y Virtualización de Escritorio) y servicios cliente-servidor de todo tipo.

Lo cierto es que muchas veces, los problemas en la adopción del Open Source por parte de las organizaciónes no suelen ser debidos a criterios económicos o técnicos y suelen estar más asociados a temas organizativos del tipo:

  • "Yo adoptaría la solución Open Source que me propones pero mi casa matriz me impone esta otra y tengo las manos atadas al respecto".
  • "Necesitamos una solución que cubra distintas áreas, a nosotros ésta que nos propones nos va bien, pero hay otras áreas que prefieren otra solución y tienen más peso dentro de la organización".
  • "La solución propuesta se adapta mejor, pero la que tenemos nosotros lleva toda la vida en la casa y en estos momentos el dinero no parece ser un problema".
  • "La solución actual es la mejor, por algo la propuse yo".
  • "El equipo técnico se resiste al cambio, prefiere la solución anterior".

Llegados a este punto, la única verdad en torno al Open Source en un entorno empresarial es que, a día de hoy no hay organización, que sea medianamente grande, que pueda implementarse exclusivamente con Open Source, sin embargo, no es menos cierto que no existe organización de la cual no se pueda cubrir ninguna de sus necesidades con una solución de Open Source, que es en definitiva la idea que quiero transmitir.

¿Entonces cómo se debería de introducir el Software Libre en la Empresa?

En aquellas organizaciones donde no exista Software Libre de ningún tipo, empezar por las infraestructuras de bajo impacto, en entornos controlados y medidos, con el objetivo de vencer esa resistencia natural al Open Source que aún hoy perdura. Una vez superada la reticencia, la experiencia me dice que en la próxima (costosa renovación) de licencia del sistema X, tendrán más presente la posibilidad de sustituirlo por una herramienta de Software Libre.

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