La máquina Enigma, la máquina de cifrado más famosa del siglo XX, utilizada por el ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial (WWII), también jugo un papel relevante en la Guerra Civil Española (GCE).
Al inicio de la contienda ambos bandos, republicano y nacional, utilizaban claves relativamente sencillas, e incluso en muchos casos las mismas, por lo que los mensajes, que eran frecuentemente captados, se descifraban rápidamente. Pero enseguida el bando sublevado adelantaba a los republicanos en lo que se refiere a la criptografía, actualizando las claves, evolucionando los criptosistemas y organizando un servicio de escucha y descifrado más efectivo.
En la línea de evolución y sofisticación de los criptosistemas empleados, a finales de 1936 el bando nacional se hizo con un primer lote de máquinas Enigma, dotándose así de una ventaja decisiva en el ámbito de la criptografía.
Las máquinas Enigma que se utilizaron en la GCE eran de la gama comercial (la Enigma K, una versión del modelo comercial D) y en el Museo Histórico Militar de Sevilla se conserva una prácticamente intacta, identificada con el código A-1234, que sirvió para el cifrado de las comunicaciones del bando sublevado entre el Cuartel General en Salamanca, las diferentes unidades militares y dos representaciones en el exterior: Roma y Berlín.
Por tanto, no se trató de máquinas de la gama militar, aún más sofisticadas; parece ser que los alemanes no se fiaban mucho de que las máquinas no acabaran en manos del enemigo y se pudiera así facilitar el criptoanálisis de los modelos militares por parte de británicos y soviéticos, pero aún así, tal y como digo, su uso por parte del bando nacional supuso un salto cualitativo en el cifrado de las comunicaciones.
El encargado de recibir las máquinas y adiestrar a los operadores que las iban a manejar fue el Comandante Antonio Sarmiento León-Troyano (en la imagen), miembro del Estado Mayor y jefe de la Oficina de Escuchas y Descifrado del Cuartel General de Franco, que en noviembre de 1936 redactó un informe con la descripición detallada de las máquinas, los ajustes iniciales a realizar y su uso (cifrado y descifrado). Además, en este informe se indica que "... el número de combinaciones posibles de acordar se eleva a la fabulosa cifra de: 1.252.962.387.456".Quizás también te interese:








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