Escribo este post porque me sale del alma y sólo como una reflexión personal sobre la locura en la que creo que estamos inmersos tras los atentado de París del pasado viernes, aunque esto a nadie se nos escapa que viene de largo. Demasiado tiempo mirando para otro lado con el silencio cómplice de todos nosotros, al menos el mío. Sólo una mirada a las redes sociales me basta para llegar a la conclusión de que doy asco (lo pongo en primera persona porque creo que me afecta a mí también). ¡Qué pronto se nos olvidan las cosas cuando no nos tocan de cerca y, de momento, no sentimos amenazados ni nuestro bienestar ni nuestra forma de vida!. Craso error, por otra parte. Al igual que con el pequeño que apareció ahogado en una playa de Turquía , del que ni siquiera me acuerdo de su nombre, y que nos conmovió a todos, eso s í, durante dos míseros días, también parece que se nos ha olvidado lo ocurrido hace apenas 72 horas en París (por supuesto, ni siquiera recuerdo tampoco el...